Nueve ideas para cocinar unas lentejas perfectas
Para conseguir
unas lentejas sabrosas, es preciso tener en cuenta desde el tipo de
cuchara y de cazuela, hasta la cantidad de agua y el tiempo de cocción
Nueve trucos sencillos para unas lentejas perfectas
La manera más común de cocinar las lentejas pasa por un guiso o un cocido. Estos pueden incluir chorizo o costilla o, por el contrario, solo verduras. Las denominadas "lentejas viudas" no contienen ningún tipo de guarnición cárnica. En un caso o en otro, las siguientes nueve ideas ayudarán a conseguir un mejor resultado:-
Selección previa. Antes de cocinar las lentejas es
importante seleccionarlas, sobre todo, cuando las compramos a granel, ya
que pueden contener algunos trocitos de piedras. Conviene repasarlas en
seco sobre una mesa para retirar los posibles tropiezos no deseados. En
las lentejas empaquetadas este paso no es necesario, puesto que están
sometidas a rigurosos controles para que no contengan ningún tipo de
impurezas.
-
Lavado. Este es un paso fundamental antes de preparar
lentejas (o cualquier otra legumbre) porque contienen mucho polvo
procedente del proceso de cosechado, secado y lavado. Una vez que están
limpias y deslavadas, se puede proceder a su cocción sin necesidad de ponerlas en remojo. Esta es una ventaja con respecto a las demás legumbres: se pueden preparar y comer en dos horas.
-
Cazuelas. Para cocer las lentejas, los mejores
recipientes son los de acero inoxidable, las cazuelas esmaltadas o las
de barro por su inalterabilidad. El aluminio y el hierro no son buenas
opciones, ya que interaccionan con las lentejas y provocan que estas
adquieran un sabor un tanto metálico.
-
Proporciones. Para cocinarlas en un guiso, agregamos
las lentejas en una cazuela y las cubrimos con agua, hasta 5 centímetros
por encima. Acertar con el volumen del agua es importante, ya que las
lentejas se rehidratan durante la cocción y, en consecuencia, aumentan
de tamaño. Si el agua se consume durante la cocción sin que las lentejas
estén hechas todavía es porque el fuego tiene demasiada potencia. En
este caso, añadiremos un poco de agua fría. De este modo, se rebaja la
temperatura y vuelven a un hervor lento y pausado.
-
Quitar impurezas. En ocasiones, cuando las lentejas
comienzan a hervir, surge una espuma en la superficie que es necesario
retirar si es demasiado oscura. Esta espuma indica que no hemos
deslavado las lentejas lo suficiente.
-
Tiempos. Una vez que las lentejas comiencen a hervir,
bajamos la intensidad del fuego para que la cocción continúe con un
calor suave y uniforme. Un exceso de temperatura provocará que las
lentejas se peguen al fondo de la cazuela
con una rapidez asombrosa. Para hacerse una idea, el tiempo habitual de
cocción oscila entre 60 y 90 minutos -según el tipo de lenteja-. Sin
embargo, cuando hierven con el fuego muy fuerte, al cabo de 40 minutos
las lentejas se despellejan y la mezcla de piel suelta y pulpa se pega a
la base de la olla.
-
Cucharas. Para remover las lentejas al principio
(cuando aún están duras), se puede utilizar una cuchara con mucha
suavidad. Para ello, siempre es preferible una cuchara de madera que una
de metal, ya que es un material más duro y acaba por romper las
lentejas. Ahora bien, ninguna cuchara es buena cuando las lentejas
comienzan a cocinarse y ablandarse. Si fuese necesario removerlas, el
modo correcto es asir la cazuela con ambas manos por las asas y moverla
con un gesto suave, de vaivén, hasta que las lentejas se mezclen.
-
Textura. Las lentejas, una vez cocidas, deben quedar
algo cremosas. Si esto no ocurre es porque hemos agregado mucho más
caldo del necesario para su cocción. Podemos espesarlas con una mezcla
sencilla: se separa un cazo de lentejas, se pasan por el pasapurés con
parte de las verduras de condimentación y se devuelven en forma de puré a
la cazuela, junto con el resto de las legumbres.
-
Sabor. Si durante la cocción hemos agregado las
verduras en trozos grandes, una buena idea es sacarlas cuando estén
cocidas, pasarlas por el pasapurés y añadir parte de esa crema de
verduras al guiso. Además de espesarlo, si dejamos que se cocine durante
unos minutos con el resto del cocido, obtendremos un sabor
complementario muy sabroso. Eso sí, es preciso añadir solo una parte de
la crema, ya que si la agregamos toda, perderemos el sabor de las
lentejas y le daremos al guiso un gusto muy condimentado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario